Cómo hacer un invernadero en tu terraza

Cómo hacer un invernadero en tu terraza

Es cierto que en España tenemos un clima envidiable, por lo que el tiempo no suele ser el mayor de los problemas. No obstante, sigue suponiendo un problema para cultivar determinadas plantas o para acceder al jardín todo el año si llueve o hace muy mal día. Un invernadero casero supone una solución sencilla, barata y muy útil. Por eso, hoy te enseñamos cómo hacer un invernadero en tu terraza con un cerramiento de cristal, paso a paso:

  1. Elige los materiales del invernadero.
  2. Pon cortinas de cristal.
  3. Instala algún tipo de riego.
  4. Protege tus plantas del sol.
  5. Dale un toque extra.

Materiales para transformar tu terraza en un invernadero

Lo primero que debes elegir son los materiales con los que quieres hacer tu invernadero. Hay tres opciones básicas que siempre funcionan a la perfección:

  • Acero: Es el más caro de estas opciones, aunque supone un nivel de resistencia mayor y, por tanto, más seguridad.
  • Aluminio: Es el más barato y común. A pesar de ser ligero, tiene un nivel de resistencia muy bueno y la única pega que podría tener es su aspecto, que no agrada a todo el mundo.
  • Madera: Es el más estético de todos, pues ofrece un abanico interminable de opciones y combinaciones. Partiendo de precios razonables, puede llegar a ser más caro que el acero si eliges una variedad muy exclusiva.

Ahora que sabes qué material va a predominar, podrás empezar a plantear el resto de elementos. Se recomienda que el suelo de la terraza sea de baldosa o de piedra. Si esto no es así, plantéate cambiarlo ya que un invernadero requiere un suelo resistente. En cuanto a la pared que da hacia la vivienda, puede quedarse como está. No obstante, hay gente que le da un toque extra poniendo paneles de madera.

Crear un invernadero casero con cortinas de cristal

Teniendo en cuenta los materiales que prefieres usar, es el momento de cerrar tu terraza. Como es lógico, para que la función de invernadero sea real, deberás hacer el cerramiento con vidrio. Nosotros te recomendamos que lo hagas con cerramiento de cortina cristal porque:

  • El acabado es muy estético y encaja con cualquier decoración.
  • No tienen perfiles entre sí, de modo que la luz siempre entra de forma homogénea, sin dejar zonas con sombra.
  • Se pueden abrir y cerrar cuando quieras, facilitando cambiar la atmósfera de tu invernadero sin problema.
  • Limpiarlas es tan fácil como abrir y deslizar las hojas de vidrio, sin peligros añadidos como tener que asomarte demasiado en tu terraza.

Las cortinas de vidrio se caracterizan por dejar una vista despejada y no tener separadores entre cada lámina de cristal. Sin embargo, puedes seleccionar el material de los carriles superiores e inferiores. Aquí es donde entra en juego el apartado anterior. Nuestra recomendación es que lo hagas con madera, el acabo es espectacular.

Instala riego artificial en tu invernadero casero

Para que el invernadero no se convierta en un capricho que termina dándote más trabajo que placer, y que, por tanto, se deja abandonado al tiempo, lo más recomendable es poner riego automático. En este sentido, la opción más útil es el riego por goteo. Es fácil de instalar, muy barato y da unos resultados evidentes.

Añade protección del sol a tu invernadero

Las plantas se queman si se exponen demasiado al sol, salvo que ese sea su clima natural. No obstante, lo lógico es que un invernadero se instale para cultivar todo tipo de plantes. Por esa razón, una barrera frente al sol siempre es una gran idea.

Nosotros recomendamos que pongas cortinas translúcidas, que permiten dejar entrar grandes cantidades de luz de forma indirecta. Así las plantas gozarán de un aura de luminosidad muy sana para ellas, sin recibir los rayos del sol de frente, que es lo que acabaría con ellas.

Pon un toque extra en tu invernadero

Para terminar tu invernadero en casa, solo falta que le des un toque extra, ese “clic” que lo hace pasar a ser un espacio único.

  • Pon una buena iluminación para un espacio acristalado. Además de la luz natural, por las tardes y noches puedes aprovechar la belleza que genera un invernadero con pequeños puntos de luz, como farolillos. Así crearás un ambiente muy agradable.
  • No olvides tener un espacio reservado al almacenaje. Así podrás guardar todas tus herramientas sin problema y tendrás espacio para trabajar cómodamente.
  • Decora a tu gusto, pero no te pases. Un invernadero, de por si, ya supone un lugar con mucha alma y esencia. No hace falta ponerle mucho más para que el espacio esté precioso. Por eso, si vas a decorar, hazlo con sutileza.

En definitiva, ahora que ya tienes tu invernadero casero, solo hace falta que pienses en lo que vas a plantar dentro… ¿Quizás flores y hierbas aromáticas para que tu casa siempre huela de lujo? ¿Alguna hortaliza fresca? Ya sabes, el cielo es el límite… o, en este caso, el techo de tu terraza.

separación de una oficina con láminas de vidrio