¿Qué es una pérgola bioclimática y cómo funciona?

Una pérgola bioclimática es una estructura de aluminio cuyo techo lo forman lamas que giran. Puedes orientarlas para que entre el sol, cerrarlas del todo cuando llueve o dejarlas a medias para ventilar sin recibir la radiación directa.
Eso es lo esencial. A partir de aquí te contamos cómo lo consigue, en qué se diferencia de un toldo o de una pérgola de toda la vida, y en qué casos compensa instalarla y en cuáles no.
Cómo funcionan las lamas
Las lamas son perfiles de aluminio que giran sobre su eje, movidos por un motor o por un accionamiento manual. Cuando se cierran encajan unas con otras y forman una superficie continua.
La parte que casi nunca se explica es qué pasa con el agua. Cada lama lleva un canal interior por el que la lluvia corre hasta las vigas del perímetro, y desde ahí baja por dentro de las columnas. Por eso una pérgola bioclimática cerrada es estanca de verdad y no se limita a aguantar el chaparrón: el agua tiene un recorrido previsto. Es también la razón de que esos canales sean el punto que más conviene vigilar con el tiempo, algo que verás repetido en cualquier guía de mantenimiento.
El giro se controla de tres formas según el equipamiento: con mando a distancia, desde una aplicación en el móvil, o mediante sensores que cierran las lamas solos en cuanto detectan lluvia o viento fuerte.

De dónde viene lo de «bioclimática»
Del hecho de que regula el clima de un espacio sin gastar energía en climatizarlo. Con las lamas abiertas en ángulo se genera una corriente de aire que refresca por convección; cerradas, se corta la radiación y se retiene algo de calor.
No es aire acondicionado ni pretende serlo. Es aprovechamiento pasivo, el mismo principio que orientar bien una ventana, aplicado a un techo que se mueve.
En qué se diferencia de un toldo y de una pérgola normal
Una pérgola convencional, de madera o de aluminio fijo, es una estructura que da sombra y punto. Lo que tenga encima, si lo tiene, no se mueve. Un toldo sí se mueve, pero solo tiene dos posiciones: recogido o extendido, y con viento hay que recogerlo.
La diferencia real de la bioclimática no está en los materiales, está en las posiciones intermedias. Puedes tener el 30% de sol un martes por la tarde y cerrar del todo media hora después. Ni el toldo ni la pérgola fija te dan eso.
A cambio, la inversión es claramente mayor y la instalación tiene que hacerla alguien que sepa, porque el cálculo de la estructura y la evacuación no admiten improvisación.
Los dos tipos que existen
El sistema orientable es el habitual: las lamas giran y se quedan donde están. El retráctil va un paso más allá y permite recogerlas hacia un extremo, dejando el techo completamente abierto.
Casi todo el mundo quiere el retráctil al ver las fotos, y bastantes acaban comprobando que la orientable ya les daba lo que buscaban. Merece la pena leer la comparativa entre orientable y retráctil antes de decidir.
¿Se puede cerrar por los lados?
Sí, y es lo que convierte la pérgola en un espacio utilizable en invierno. Por arriba está resuelto, pero los laterales siguen al aire, así que basta una tarde de viento para que el sitio deje de apetecer.
Se cierra con cortinas de cristal, con guillotina o con lona ZIP, y la elección depende bastante de si te importan las vistas o el aislamiento. Es una decisión con más matices de los que parece, y la explicamos en qué cerramiento poner con una pérgola bioclimática.

Cuándo no compensa
Hay tres situaciones en las que solemos recomendar otra cosa, y preferimos decirlo antes de que nos lo preguntes.
Si lo único que buscas es sombra y el presupuesto manda, una pérgola de lona tensada cubre bastante más superficie por menos dinero. Si lo que quieres es una estancia cerrada y aislada de verdad, la pérgola no aísla térmicamente por sí sola y lo que necesitas es complementarlo con otras soluciones.
Si tu duda es más bien entre esto y una estructura de madera, puedes ver esta comparativa entre pérgola bioclimática y de madera.
Qué mantenimiento pide
Menos del que la gente teme. Dos limpiezas al año de lamas y estructura suelen ser suficientes, además de mantener despejados los canales de evacuación. Para hacerlo correctamente, conviene saber cómo limpiar una pérgola bioclimática sin utilizar productos que puedan dañar el aluminio lacado.
Si has llegado hasta abajo, probablemente estés valorando instalar una. Las fabricamos e instalamos a medida en toda España: échale un vistazo a nuestras pérgolas bioclimáticas o cuéntanos cómo es tu espacio y te decimos qué encaja.
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