¿Qué es exactamente el vidrio templado?

Todo lo que necesitas saber sobre este excelente material

Si has buscado información sobre acristalamientos de terraza y cortinas de cristal, has oído hablar seguro del vidrio templado. Y habrás leído sobre sus excelentes cualidades: su resistencia a los impactos, su seguridad, su capacidad de aislamiento…

Pero, ¿en qué se basan esas afirmaciones? ¿Son reales o mensajes publicitarios sin base? ¿Qué es exactamente el vidrio templado y por qué hacen todo lo que dicen que hace?

Ya podemos avanzarte algo: todas esas cualidades del vidrio templado son reales. Tal cual las lees. Pero, como has venido aquí buscando detalles, vamos a dártelos todos.

¡Sigue leyendo y descubre todos los secretos del mejor vidrio para tu terraza!

cristal natural

La historia del vidrio

En su Historia Naturalis, Plinio el Viejo nos cuenta sobre unos mercaderes que se encaminaban hacia Egipto para vender un material muy apreciado allí: unas sales de carbonato de sodio natural, a la que llamaban natrón. Una noche, se detuvieron en mitad del desierto para descansar, y encendieron una hoguera para cocinarse la cena. Y, como no hallaron piedras con las que sujetar la olla, utilizaron el natrón como soporte.

¡Cuál no sería su sorpresa cuando, al día siguiente, levantaron la olla y descubrieron que, al calor del fuego, el natrón había reaccionado con la arena para crear un material extrañísimo! Era como agua solidificada, brillante, translúcido… era vidrio. No fue éste el primero que se descubrió/inventó, pero sí es una de sus primeras descripciones.

Desde entonces, el vidrio artificial nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia. A través de la Antigüedad y de la Edad Media, de la era en que Venecia sorprendía al mundo con sus finísimos cristales de Murano.

Vajillas, vasos, ventanas, cuentas y collares, objetos decorativos… existieron diversas formas de fabricar vidrios, aunque la base es siempre la misma:

  • Arena de sílice (SiO2)
  • Carbonato de sodio (Na2CO3)
  • Caliza (CaCO3)

Los pones juntos, los calientas hasta los 1.500 °C, ¡y listo! ¡Ya has fabricado vidrio! Un material transparente, duro, hermoso… pero frágil y quebradizo. Esa es su pega. Hubo que esperar hasta el siglo XIX para solucionarla inventando el vidrio templado, aunque ya hubo algunos que descubrieron sus principios un par de siglos antes…

Cómo se inventó el vidrio templado y cómo se fabrica hoy

En 1625, unos cristaleros del norte de Europa descubrieron, seguramente por casualidad, una nueva forma de trabajar el vidrio. Alguien sacó del horno el vidrio fundido, y una gota cayó en un cubo de agua fría. Al sacarla, descubrieron que ese enfriado rápido había solidificado el vidrio dándole forma de lágrima… y que tenía dos extrañas propiedades:

  1. La cabeza era extraordinariamente resistente, podías golpearla con un martillo y no se rompía.
  2. La cola, en cambio, era otra historia: rompiendo una pequeñísima parte, la lágrima entera explotaba en mil fragmentos diminutos como arena.

Aquellas lágrimas de vidrio se pusieron de moda en Holanda y el norte de Alemania, y allá las conoció el Príncipe Rupert, un noble, militar y estudioso de la época, que se las llevó al rey Carlos II de Inglaterra en 1660. Pronto se popularizaron tanto (con el nombre de lágrimas del príncipe Rupert, que entre la aristocracia europea se consideraba de bajo nivel no tener algunas, o no haber oído hablar de ellas.

En este video del Museo del Vidrio podréis ver por qué eran tan atractivas para todos:

Aquellos cristaleros habían creado el primer vidrio templado del que tenemos noticia. Aunque, por entonces, aún no eran conscientes del enorme potencial que tenía un cristal así.

Primeras patentes de vidrio templado

Patente número 2.783 del 12 de agosto de 1874, en Inglaterra. Ésa es la primera patente del mundo sobre la fabricación de vidrio templado. Su titular: Francois Barthelemy Alfred Royer de la Bastie, parisino de nacimiento. El experimento: enfriar vidrio casi fundido en un baño de aceite caliente.

Tres años después, en Alemania, Friedrich Siemens creó un vidrio templado aún más resistente prensándolo en frío. Pero fue el químico australiano Rudolph A. Seiden quien patentó el proceso completo de fabricación del vidrio templado, en la primera mitad del siglo XX.

Desde entonces, la técnica se ha beneficiado de la investigación y los avances técnicos, y hoy podemos fabricar piezas de vidrio templado de la mejor calidad y de todo tipo, desde las planchas más grandes a diminutas láminas para proteger pantallas de móvil.

Así es como se fabrica hoy.

vidrio templado

El proceso industrial de templado del vidrio

1 – El corte de la pieza

Lo primero es fabricar la pieza base, cortando una lámina de vidrio del grosor deseado. El ancho, largo, curvaturas o cualquier otro detalle de ese corte deben definirse en este momento porque una vez templado el vidrio ya no se puede cortar. Hacerlo aumentaría el riesgo de rotura del vidrio, si por casualidad no se rompiera ya durante el proceso.

2 – La preparación de la lámina

En cristalería nadie puede permitirse el menor defecto, ya que se traduciría en un vidrio de mala calidad que podría romperse en condiciones en las que nunca debiera hacerlo. Por eso, antes de proceder al templado, se revisa que el vidrio no tenga el menor defecto, ni una minúscula burbuja de aire. Luego se lijan los bordes para suavizar cualquier arista que hubiera quedado tras el corte, y se lava la pieza para que no quede ni la menor esquirla o granito de polvo de vidrio. Tras esto, la lámina de vidrio ya está lista para entrar en el horno.

3 – El templado del vidrio

Se introducen las piezas en hornos especialmente diseñados para el templado, que alcanzan temperaturas entre los 575 y los 635 °C mediante resistencias eléctricas, o con quemadores en los hornos de convección forzada.

Las piezas son transportadas mediante rodillos cerámicos, un material que no deja marca, y que ha hecho que los hornos horizontales sustituyan a los verticales que sostenían las piezas con pinzas. El motivo es que, en este rango de temperaturas, la lámina de vidrio comienza a reblandecerse, y las pinzas dejaban marcas.

Mediante el transporte con rodillos cerámicos, se logra que la pieza se reblandezca sin acusar marcas mientras pasa a la segunda fase: el enfriado.

A diferencia de los alemanes del XVII y de los pioneros del XIX, hoy no se enfría la lámina con agua ni con aceite: se usan chorros de aire a presión. Estos chorros de aire impactan desde diferentes ángulos durante unos segundos, causando un enfriamiento rápido de la superficie exterior, que se ve sometida a tensiones de compresión. El interior, como sigue caliente, se ve en cambio sometido a tensiones de tracción.

Y ahí es donde está la magia. Ése es el principio físico-químico que subyace bajo el vidrio templado, que nuestros predecesores veían, pero no comprendieron hasta mediado el siglo XX.

vidrio templado

Características técnicas del vidrio templado y el porqué de su resistencia

Al haberse enfriado a distinto ritmo la superficie y el interior, la estructura del cristal cambia radicalmente. Parece la misma pieza que entró en el horno, pero en realidad se ha convertido en algo muchísimo más fuerte y resistente.

  • Su estructura es mucho más sólida, y soporta mucho mejor los impactos.
  • Un vidrio corriente ofrece una resistencia a la flexión de 400kp/cm2. Un vidrio templado aumenta esa resistencia hasta los 200-2.000kp/cm2. Esto significa que es entre 4 y 5 veces más resistente que un vidrio normal.
  • Su resistencia al choque térmico también aumenta. Un cristal normal soporta un choque brusco de máximo 60 °C de diferencia. Un vidrio templado soporta hasta 240 °
  • Estas características también aumentan su capacidad aislante térmica y, especialmente acústica.

Pero el vidrio templado todavía tiene otra característica más, que lo hace aún más valioso: el tipo de rotura por desintegración. Es un tipo de rotura en el que el vidrio se fragmenta en miles de pedacitos pequeños y sin bordes afilados que puedan causar heridas serias.

Este tipo de rotura hace que el vidrio templado se clasifique como vidrio de seguridad, siendo ideal para exteriores, tanto en espacios domésticos pero comerciales en los que la seguridad de las personas es lo primero.

El vidrio templado: una garantía para tu balcón o terraza

Cada tipo de vidrio tiene un tipo de uso. Es cierto que existen vidrios de seguridad más fuertes que el vidrio templado: los vidrios laminados, por ejemplo, se consideran óptimos para plantas bajas y accesos a exterior, ya que, al no desprenderse fragmentos, suponen una barrera adicional contra intrusos.

Sin embargo, en los cerramientos de terraza no buscamos protección contra intrusos:

  • En terrazas comerciales, por ejemplo de restaurantes o bares, la terraza no es en sí el punto de acceso cuando se cierra, ya que la puerta real está en el edificio. La mayor preocupación aquí es un golpe casual.
  • En balcones y terrazas particulares, la preocupación no son los intrusos, sino la resistencia al choque térmico, al viento, al granizo y otros objetos volantes, así como, de nuevo, un eventual golpe.

Y, para todas estas problemáticas, el vidrio templado es una solución óptima en cuanto a resistencia y seguridad. Uno de los mejores vidrios que puedes encontrar en el mercado.

Gracias al vidrio templado y a las cortinas de cristal, hoy, cuando llueve y hace frío, ya hay gente disfrutando de un exterior reconvertido en una cálida extensión de su hogar. Fuera queda el mundo. Dentro, su vida.

detras de cristal

¿Cuándo vas a instalar tú el vidrio templado que lo haga posible?